jueves, 19 de agosto de 2010

Próximo objetivo: "DESAFIO DOÑANA"


Ya han pasado 4 semanas desde que corrí el ironman, estoy empezando a hacer entrenos un poco decentes y es que durante las tres semanas posteriores a Zurich cada día que salía a entrenar sentía las piernas como si fueran lastradas con plomos.
Estoy muy contento porque hago rodajes de carrera de 12 ó 13 km y la rodilla me está aguantando, también es cierto que no estoy haciendo nada rápido, ya que noto que si alargo la zancada las sensaciones no son las mismas, asi que poco a poco y con calma, en estos rodajes no voy mas rapido de 4´20´´ min/km y probablemente asi seguiré hasta que pase el desafio Doñana que será el día 18 de Septiembre.
El plazo de inscripición para "EL Desafio Doñana" finaliza el día 12 de Septiembre, hasta esa fecha voy a entrenar y si todo sigue como hasta ahora ese día me plantaré en la linea de salida.

Para los que no conozcais esta prueba, se trata de un "triatlón" peculiar, ya que tanto las distancias, como el orden de las tres disciplinas es diferente a cualquier prueba que existe dentro del calendario triatlético.
"El desafio doñana" comienza con 169 km de ciclismo en los que está permitido ir a rueda, viene a ser como una carrera ciclista y consta de un circuito de una sola vuelta con salida y llegada en Sanlucar de Barrameda, a continuación, el sector de natación, que transcurre por la desembocadura del rio Guadalquivir con una distancia a recorrer de 1000 m, de los cuales el mayor problema es que se nada a contracorriente. Cuando salvas las corrientes de la desembocadura del Guadalquivir llegas a la Punta de Malandar, dentro ya del Parque Nacional de Doñana en la provincia de Huelva. Mientras te preparas para el siguiente segmento de la prueba te vas mentalizando para el sector más duro y complicado de toda la prueba: la carrera a pie por su enorme y arenosa playa, con el Atlántico a tu izquierda y las enormes dunas a tu derecha, del Parque Nacional de Doñana, serán 30 km corriendo completamente en solitario, luchando cara a cara, contra la interminable playa y contra el reto mental de conseguir llegar a la línea de meta tan rápido como puedas.
En cuanto a los entrenos realizados durante estas ultimas 4 semanas comentar que estan orientados a seguir metiendo volumen de bici y a realizar tres rodajes de carrera a la semana, en cuanto a la natacion, hago 2 sesiones a la semana y esta es la pauta que seguiré hasta el "Desafio Doñana", por la tanto el volumen medio semanal de estas semanas es mas o menos el siguiente:
-Ciclismo: 300 km +-
-Carrera: 35 km +-
-Natacion: 5.000 m +-


El pasado día 9 de agosto se celebró la travesia Playa de Poniente, de 1.200 m de recorrido, así que allí me plante a pelearme con el agua y nunca mejor dicho con la palabra "pelearme", y es que en este tipo de pruebas lo más complicado para mi no es la distancia a nadar, si no el agobio de brazos dandote porrazos, las olas (que desde afuera apenas se aprecian), el no saber nadar en linea recta . . ., en resumidas cuentas, el agua no es lo mio.
Finalmente quede en el puesto 84 de un total de 160 nadadores (menos mal que en bici y corriendo voy bastante bien), bueno, resignacion.

viernes, 6 de agosto de 2010

Cronica Ironman Zurich 2010 (25/07/2010)

A las 4:45 de la mañana suena el despertador, hoy es el gran día, después de pasar cuatro días en Zurich dándole mil vueltas a la cabeza, por fin llegó el gran momento, en unas horas sabré si todo el esfuerzo realizado estos últimos 6 meses ha servido para algo y todas mis dudas van a quedar resultas: "¿Me agobiaré en el agua?", "¿Llevaré muchos golpes?", "¿Seré capaz de no lanzarme en la bici?", y sobre todo, "¿Podré acabar el maratón?".
Desayuno en la habitación del hotel: un poco de fruta, medio sandwich de pavo y unos frutos secos. El día antes ya había dejado todo preparado, así que me pongo el traje de faena, cojo el casco aero y mi padre y yo nos vamos a la parada de tranvía, mi hermano y mi amigo Dani hacen acto de presencia unos minutos después, a las 5:21 a.m. llega el tranvía, va prácticamente vacío, pero a medida que va haciendo su trayecto se va llenando de triatletas y acompañantes, todos con el mismo semblante en el rostro que denota preocupación, ansiedad y porqué no miedo. En el tranvía la gente va en silencio como si de ir a un funeral se tratase, aunque la indumentaria refleja que no se trata de eso precisamente.
Ya son las 05:50 a.m. y me encuentro en boxes dando los últimos retoques al material, hincho las ruedas, coloco las zapatillas de la bici, la gorra, la comida . . . Intento ir al servicio pero hay unas colas interminables, una de dos o se pasaron con el laxante la noche anterior o es que estamos todos muertos de miedo, como no estoy dispuesto a esperar me voy al seto mas próximo y hago lo que corresponde.
Sólo faltan 15 minutos para las 7:00, así que me pongo el neopreno y "ME CAGO EN SU P... M...", se me acaba de romper la cremallera, ya me veo nadando sin él, mi hermano me dice que me lo quite, y tras pelearse con la puñetera cremallera consigue hacer un apaño con un imperdible que hace que la cremallera no abra por la zona de abajo, tampoco lo puedo cerrar del todo porque el tope había saltado, así que no me queda más remedio que nadar con él un poco abierto. Me voy a toda prisa para la zona de salida y veo a los competidores que ya están nadando, pienso: "debe ser que van hacia la zona de salida", hay que ser garrulo, la prueba ya había comenzado, me meto en el agua y aquí empieza mi Ironman.

NATACIóN

El circuito consistía en dos vueltas, la primera de 1800 m. y la segunda de 2000 m..
Salgo muy abierto a la izquierda con el fin de evitar llevar muchos golpes, es cuando me encuentro con la realidad de nadar con 2222 personas, llevo palos por todos los sitios pero a pesar de todo no me agobio en exceso, al salir tan abierto me queda la primera boya muy lejos asi que con vistas a los demás giros decido meterme un poco más en el follón y sigo llevando algún que otro porrazo.
Hago la primera vuelta en 33 min. 11 seg., la segunda la hago sin mucho que contar, sí es verdad que al final se me hizo un poco pesado pero enseguida me veo gateando por la rampa y saliendo del agua.
Tiempo Natacion: 1h. 11m. 02seg., Puesto: 713
Una vez fuera del agua me voy todo lo rápido que puedo hacia la zona de transición, me cuesta un poco orientarme hasta que veo a mi padre, mi hermano y a mi amigo Dani señalándome hacia donde tengo que ir. Me quito el neopreno, como un plátano, me disfrazo de ciclista y comienzan los 180 km de ciclismo.
T1: 3m. 08seg.

CICLISMO

Dos vueltas a un circuito de 90 km, los 30 primeros km son totalmente llanos bordeando el lago de Zurich donde había tenido lugar la natación. Voy rapidísimo: 38, 39, 40 km/h y veo que el pulso va un poco alto pero no levanto el pistón hasta llegar a una rotonda situada en el km 30 en la que nos desvían hacia la zona interior de la ciudad y comienzan los repechos, hacia el km 45 hay un puerto de 3 km en el cual el cuentakilómetros no supera los 17 km/h, a continuación una bajada muy fuerte y pronto se afronta otro tramo súper pestoso de unos 2 km en el que da la sensación de que la bicicleta va pegada al suelo, siendo incapaz de rodar por encima de 20 km/h. Pronto se llega a una bajada que nos lleva de nuevo a bordear el lago en dirección al punto de partida, no antes sin pasar por la famosa haertbreak hill, que es una subida de unos 600 m que te hace sentir como si estuvieras coronando el Tourmalet en la etapa reina del tour de Francia, la gente te lleva en bolandas. Allí estaba mi padre para cambiarme los bidones, darme un plátano y unas galletas. Los primeros 90 km los hago en 2h. 29m. 40seg. (36 km/H), voy súper motivado y veo que voy a hacer un parcial muy bueno, cercano a las 5 horas. En los segundos 90 km voy pensando en no lanzarme, pero a pesar de esto el primer tramo sigo yendo muy rápido: "bueno, si voy cómodo ¿para qué me voy a frenar?", todo sigue sin novedad hasta el km 130 en el que noto que el portabidones doble trasero va totalmente descolgado, y al cabo de unos pocos km se desengancha cayendo al suelo, a partir de ese momento voy súper preocupado y con unas ganas terribles de acabar la bici ya que también perdí los repuestos para los pinchazos. Por suerte todo transcurre sin novedad y llega el final del segundo sector.
Tiempo ciclismo: 5h. 05m. 16seg., parcial: 188.
Tras realizar la T2 en 1m. 37seg. comienzo la carrera a pie en el puesto 262 de la general

CARRERA A PIE

Hasta el momento mis pronósticos se iban cumpliendo, pero en cuanto al maratón se refiere no sabía que podría pasar, ya que desde el día 24 de Abril en el que corrí el medio Ironman de Lisboa apenas había hecho 5 entrenamientos de carrera debido a una fractura por estrés en un tendón de la parte posterior de la rodilla derecha que sufrí en esa competición y que me impidió correr hasta prácticamente dos semanas antes del Ironman. La cuestión es que me planté en Zurich con un volumen de carrera de 37 km en los últimos 3 meses.
Muchos me decían que era una locura, pero yo sólo pedía que no me saliera ese dolor tan agudo que me había dado tanta guerra, ya que de ser así tenía la intención de llegar hasta donde las piernas me dejaran.
Tengo que decir que también confiaba en el volumen de trabajo que tenía tanto en bici como en el agua, así como todos los años que me dediqué al atletismo en los que hice más km que un tren de cercanías y esperaba que todo eso corriese a mi favor, aunque sí es cierto que no sabía cómo iba a poder aguantar más de 3 horas de impacto sin apenas tener rodajes largos y sin estar hecho muscularmente a lago tan lesivo como es el maratón.
Con todo esto llegó el gran momento, las primeras sensaciones fueron geniales, comencé a correr sin ningún calambre y sin sensación de pesadez en las piernas, estaba alucinando, iba súper cómodo y rodé los primeros 10 km en 46 minutos, sabía que la petada iba a llegar pero de momento que me quiten lo bailado. Ya voy a por la segunda pulsera y los km siguen pasando, tomo algún gel, un redbull (que no me dio muchas alas) y algún trozo de naranja, hacia el km 16 hago la primera parada para hacer un pipi, ya no aguantaba más y sigo corriendo encontrándome bastante bien, los segundos 10 km los hago a ritmo de 4:50 min/km y me planto en el km 21 de la carrera con un tiempo total de 7h. 58min. 49seg.. Pienso que si tardo dos horas en hacer las segunda media maratón bajaré de 10 horas en el Ironman, no me lo puedo creer,pero todavía me queda lo peor, a partir del km 22 ó 23 comienza mi calvario, las sensaciones ya no son de correr, más bien me arrastro por el circuito, me tomo un gel que estaba caliente como el caldo, me da un asco que me muero, no me entra nada de comida y empiezo a encontrarme súper vacío. en el km 28 veo a mi padre, pregunta mientras me graba en video: "¿Qué tal? ¿Cómo vas?", yo le respondo con el rostro desencajado y blanco como la unidad móvil de la Polesa "voy muerto" y comienzo a caminar totalmente desencajado, tras andar unos 300 metros empiezo a trotar hasta llegar a un avituallamiento donde me paro y busco algo para comer que me pueda entrar sin que me den arcadas, descubro las peras y las manzanas que me dan la vida, me saben a gloria, así que pillo un puñado y me las zampo en dos segundos, corro con más alegría pero a los pocos minutos me veo con la necesidad imperiosa de entrar a un servicio, "¡¡¡Madre de Dios que alivio!!!". Salgo del baño y camino como Chiquito de la Calzada hasta que mi musculatura se aconstumbra de nuevo a correr, los últimos 8 km son un sufrimiento total, me duelen las piernas una burrada y paro en todos los avituallamientos a comer manzana y pera, de vez en cuando miro el crono y veo que no voy a bajar de 10 horas, sinceramente, no es lo que más me preocupaba en ese momento.
Sólo pienso en que voy a ser FINISHER tengo sensaciones contrapuestas, por un lado el dolor tan grande de piernas y por otro el ver que voy a ser capaz de cruzar la linea de meta, voy corriendo y por momentos me saltan las lágrimas. En los últimos km pienso mucho en todo el esfuerzo que me supuso el llegar hasta ese punto y me acuerdo de mi familia, mis amigos y sobre todo de mi mujer María y de mi madre que no han podido estar presentes, las echo mucho de menos, sé que a las dos les hubiera gustado verme. Pronto llego al punto en el que una mujer de la organizacion me desvía hacia una zona cubierta de moqueta azul y totalmente vallada que indica que esto llega a su fin, oigo mucho ruido y las lágrimas comienzan a brotar, es imposible no emocionarse, que sensación, es brutal, sólo por vivir esos 40 segundos merece la pena todo los sufrido desde el día 1 de Febrero en el que empezó mi preparación. Cruzo la linea de meta, beso la camiseta (en la que llevo grabado el nombre de mis familiares) y ya soy ¡¡¡¡FINISHER!!!!, ¡¡¡qué subidón!!!, apenas puedo caminar y un voluntario me dice que me siente, un médico me pregunta si todo está bien y yo le digo que sí y tras incorporarme de nuevo, un niño me pone la medalla que me acredita como finisher.
Tiempo maratón: 3h. 44m. 28seg Parcial: 403
TIEMPO IRONMAN: 10 h. 05 m. 33 seg. CLASIFICACION FINAL: 293
Tras permanecer unos minutos en una zona de recuperación habilitada para los triatletas, salgo a buscar a mi padre, a mi hermano y a Dani, les doy un abrazo muy muy fuerte y rompo a llorar.
Todo lo que engloba al Ironman es especial y hace que lo vivas con una intensidad terrible. Sólo espero que los que hayais leído esta crónica hayais sido capaces de entender a qué me refiero y aunque a algunas personas les cueste comprender que existan chiflados que se dediquen a hacer cosas de este tipo, lo respeten. Estoy seguro que para los que hemos sido capaces de lograrlo es algo que no olvidaremos jamás en la vida.

Sólo me queda dar las gracias a los que me habéis apoyado a lo largo de todos estos meses, a los que me habéis aguantado la chapa cuando íbamos en bici, a mi míster acuático Iván Moro, a todos los que habéis estado pendientes durante el día de la prueba bien a través de facebook o bien que os hayais acordado aunque sólo sea un momento para pensar en que ya estaba sufriendo, y sobre todo a mi familia por su apoyo al cien por cien haciendo que todo sea mucho más comodo (mamá te eché mucho de menos, en el próximo tienes que estar) y por supuesto a mi mujer que ha hecho un gran esfuerzo adaptándose a horarios, a días en los que no me apetecía hablar porque estaba muy cansado, a que necesito comprar esto que me va bien para el Ironman, . . . GRACIAS A TODOS, DENTRO DE DOS AÑOS REPITO